ABZURDAH-CIELO LATINI

Profundo. Complejo. Devastador.
Cielo tiene razón, los que no hemos padecido y sufrido lo que ella no podemos entenderla, pero a lo mucho podemos sufrir algo(lo mínimo) por lo que ella pasó.
Una historia llena de aterradoras decisiones y traumas de la niñez, de interesantes pero afiladas reflexiones.
Si no tuviera más de 15 probablemente este libro hubiera dejado una tremenda confusión en mi cabeza, preguntas y quizá peligrosas dudas existenciales. Su desesperación y locura es como un huracán, lo puedes sentir y da miedo.
No creo que recomendaría este libro para gente muy joven, creo yo que hay que tener madurez, ser realmente consciente y tener ciertas ideas establecidas.
Cielo sigue siendo un enigma para mí, bastante irónico ya que nos ha contado una parte importante de su vida, nos metió en su cabeza y nos llenó de sus pensamientos. De todas formas, con un sentimiento de rareza se siente bien que ella haya salido de su pequeño infierno.
Al final(por absurdo que suene o no)lo único que me pregunto es...¿qué diablos pasó con Alejo?

¿POR QUÉ NO ME GUSTAN LAS FIESTAS?

Hace muy poco pensaba que algo estaba mal conmigo, realmente mal. Quizá un trauma de la niñez o una falta de estima preocupante. Pero no, al final me llegué a enterar de que soy introvertida y no una desadaptada social.
¡Qué alivio! ¿Entonces está bien que una fiesta no me llame la atención? ¿Que disfrute cuando los planes de salir largas horas se cancelen? ¿Y que sea reservada?
En donde vivo:
-El ser reservado es ser tímido.
-El preferir una maratón de tu serie favorita un sábado por la noche es ser un aburrido.
-El que no te guste bailar cierto tipo de música es ser raro.
-Y el que te mantengas callado es estar triste y sufriendo por dentro.

¡Oh qué desgracia! Pues no es así, les informo...solo por si las dudas. En mi cabeza y en mi tranquilidad pienso que:
-No siento que deba hablar por ahora hasta conocer mejor a alguien, entonces les aseguro que puedo hablar hasta por los codos.
-Después de una larga semana y salidas interminables, solo quiero tirarme en el sillón(solo) a ver televisión con una rica pizza.
-No me parece divertido el verme obligado a bailar algo que no me gusta, prefiero conversar de algo realmente interesante con alguien.Total para eso también son las fiestas ¿verdad?
-A veces, quizá varias veces, no sienta que deba decir algo. Quizá quiero escucharte atentamente o quizá este pensando en algo. A veces los silencios son reconfortantes.

Ya es tiempo de dejarnos de estereotipos y ser más tolerantes, no todos tenemos que querer lo mismo que el resto.

LO QUE ELLOS QUIEREN QUE HAGAMOS

Aún no perdono al que me quiso imponer sus ideas y deseos para mi futuro. No es ninguno de mis padres, afortunadamente. Pero forma parte de mi familia. El tomar serias decisiones siendo aún un adolescente le da mucho dolor de cabeza a los adultos, sobre todo a los que forman parte de tu familia. Pero no es justo que después de haber investigado y pensado bien sobre qué camino tomar, alguien más venga y te diga que no estas haciéndolo bien, que ellos pensaron en otra solución para ti.
Lo único que te queda es explicarles tranquilamente el por qué de tu decisión, pero te abofetean con su respuesta "no sabes lo que quieres porque eres adolescente y porque todo lo que piensas es en ti".
Es entonces cuando una alarma de BASTA se prende en tu cabeza, no somos idiotas ni mucho menos desconsiderados.¿Saben cuánto cuesta tomar una decisión sobre tu vida sin herir a tus padres? Pero entonces, es nuestra vida y si vamos a cometer un error entonces déjennos afrontarlo, seamos ahí una familia y apoyémonos.
No dejes que sus explicaciones minimicen tus prioridades, tú tienes tus razones que posiblemente no sean las mismas que las de ellos.
¿Y qué carajos importa? Al final el que va a vivir con su decisión vas a ser tú, así que NO cargues con el error ajeno.

¿POR QUÉ SOY FELIZ?


Ser indiferente frente a ciertas cosas no es malo, y con esto quiero decir que no a todos nos emociona lo mismo que a los otros. Todos tenemos diferentes prioridades y diferentes recuerdos. A algunos puede darles ganas de llorar cada vez que recuerdan sus momentos en el colegio, por nostalgia; pero a otros quizá les haga suspirar esa reunión familiar en la que se sintieron dichosos.
Después de mucha investigación llegué a descubrir que nuestra indiferencia hacia ciertas cosas es nuestro mecanismo de defensa emocional, queremos ser felices y no queremos que algo nos deprima, así que ignoramos algo por conveniencia.

Nadie debe hacerte sentir mal solo porque tú no recuerdas con gran emoción esa reunión de hace 5 o 10 años, tu debes tener otra perspectiva y recuerdas de otra forma aquel evento. No pensamos de igual forma, así que no tenemos que sentir de la misma manera.
¿Es eso tan malo? ¿Estamos todos obligados a estar siempre pendiente de las cosas del mundo? ¿Qué pasa con la gente a la que no le gusta ver la televisión, que no le interesa ver más problemas en el mundo? Creo yo, que cada uno tiene su manera de enfrentar las situaciones y si vivimos felices ignorando parcialmente la huelga de la esquina entonces que así sea.