Aún no perdono al que me quiso imponer sus ideas y deseos para mi futuro. No es ninguno de mis padres, afortunadamente. Pero forma parte de mi familia. El tomar serias decisiones siendo aún un adolescente le da mucho dolor de cabeza a los adultos, sobre todo a los que forman parte de tu familia. Pero no es justo que después de haber investigado y pensado bien sobre qué camino tomar, alguien más venga y te diga que no estas haciéndolo bien, que ellos pensaron en otra solución para ti.
Lo único que te queda es explicarles tranquilamente el por qué de tu decisión, pero te abofetean con su respuesta "no sabes lo que quieres porque eres adolescente y porque todo lo que piensas es en ti".
Es entonces cuando una alarma de BASTA se prende en tu cabeza, no somos idiotas ni mucho menos desconsiderados.¿Saben cuánto cuesta tomar una decisión sobre tu vida sin herir a tus padres? Pero entonces, es nuestra vida y si vamos a cometer un error entonces déjennos afrontarlo, seamos ahí una familia y apoyémonos.
No dejes que sus explicaciones minimicen tus prioridades, tú tienes tus razones que posiblemente no sean las mismas que las de ellos.
¿Y qué carajos importa? Al final el que va a vivir con su decisión vas a ser tú, así que NO cargues con el error ajeno.
Me encanta tu blog!
ResponderEliminar